"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


martes, 30 de marzo de 2010

Trilogía de mi vida.


Nada de visiones esta vez. Fue concreto.
¿Mi estado?, diría que ni despierto ni dormido. ¿Un especie de estado de vigilia? No, nada que ver la verdad; al contrario; era con un profundo sueño inundando mis sentidos.

El silencio era opacado por el sonido del secador desde otra habitación u baño (realmente el baño privado de mi habitación). Por un leve momento al "despertar" antes de seguir durmiendo, me sentí como cuando tenía seis años, que época mas bella de mi vida en el primer piso de mi ex casa con mi madre. Cuando esa era una pequeña casa en un primer piso casi bajo la tierra de las calles de la subida Troncoso y ambas piezas eran una en común.
Sentí estando acurrucado la sensación de volver a tener tales edades, mi mamá secandose su cabello para luego ir a trabajar. Probablemente yo a pocos minutos de levantarme para acudir a mi temprana vida colegial.

Bajo la oscuridad de mi habitación (curauma) no se distingía detalle alguno, por lo cual mi retroceso mental fue basado en toda la inocencia posible de mi subconciente.
¿Será un vacío?, NEIN.

Todas las oscuridades son iguales, por ende nada arruino mi plácido momento de tan solo segundos. Fue como una máquina del tiempo.

Luego fuera de tiempo y espacio, sin percatarme del cambio me sentí en mi cuarto del segundo piso de mi ex casa, ya un poco mayor acudiendo a la enseñanza media.. mi madre secandose, peinandose y alistandose su cabello en la habitación de al lado con una leve luz amarilla a través de las rendijas de la puerta separadora... a pocos, muy pocos minutos de levantarme para dejar la cómoda y placentera situación en la que me encontraba.. era otro día de semana común y corriente en donde levantarse precisamente según las manillas del reloj para proceder a la tina del piso de abajo era una acción cotidiana.

Dos retrocesos mentales, ahora un tercero que no era retroceso, mi mamá secandose su cabello en mi baño privado del primer piso de mi casa actual, momento que no se había dado debido a que su habitación se encuentra en el segundo piso con un baño en el pasillo.

Ésta última se diferencia ya que seguí durmiendo, siendo el último día de mis vacaciones. Sirviendo para meditar sobre el mañana.
Y así es como mañana empezaré mi rutina universitaria con muchas ganas..
Entonces tres es la clave, la trilogía perfecta de mi vida que una vez completo (osea hoy) me alenta para poder seguir adelante, avanzando y superando los obstaculos de mi vida.
Seguir estudiando y disfrutar la grandeza de la vida que se nos ha brindado.

El sonido del secador es un cálido acompañante que siempre me da seguridad. Por muy curioso que parezca. Su aire a toda velocidad empapando mi ser físico... abrazandolo y apoyandolo.

(Cada véz me voy alejando más de mi madre, a medida que pasa el tiempo quizás nisiquiera este viviendo aquí, pero esta trilogía la tendre presente ya que no habrá una cuarta punta del triángulo, por simple lógica)


Au Revoir.-




1 comentario:

Tokyo PornoStar dijo...

"Seguir estudiando y disfrutar la grandeza de la vida que se nos ha brindado"

Lo amé

(L)