"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


jueves, 3 de junio de 2010

Limbo






¿Qué es la muerte?.
Si no más que un simple paso entre otros tantos pasos...

¿A qué nos conlleva?

¿A qué nos depara?

¿Cuál es su finalidad?. La oportunidad de continuar progresando en un eterno abismo de progresos y faces.

Infinitas preguntas en un inmenso talud de curiosidad.

Algunos declaran que la muerte es solo el comenzo. Algunos mencionan que la muerte es la desintegración de la castidad de nuestro cuerpo físico. Algunos otros expresan que el espíritu continúa entre nosotros... Mas que espíritu, ¿será su escencia?, porque al planeta Tierra venimos por alguna razón, por un propósito, no nacimos para hacer nada ni a significar nada... perpetuamente dejamos una huella con alguna significancia para nuestro entorno, para nuestro projimo o para nuestros afínes.
Y esa huella siempre para alguien le significará mucho... aveces yo pienso que nosotros venimos a la Tierra para hacerla cada vez mejor, por que el hecho de nuestra sola prescencia constituye un universo circunspecto, un cosmos singular.

Al confín del firmamento, donde acaba el sol, en donde culmina el profundo cielo azúl.. en donde su dimensión esplendorosa da un final, en el cual las nubes no alcanzan a llegar, en donde ya no hay más mar... es ahí en donde yo creo que las personas que terminan esta vida como la conocemos van a deparar.
No es ni muy arriba ni muy abajo, es solamente en el límite del éter cósmico, donde las tonalidades y matizes concluyen para formar parte de colores que nosotros no conocemos... que nuestra vista no reconoce, otro tipo de colores.. en donde las luces brillan desigualmente avanzando hacia la oquedad incalculable... un delirio que no entenderíamos jamás.

Es como un especie de Limbo, la reunión de las auras en todo su esplendor, del céfiro ingente...
diría que es el paraíso porque es el lugar perfecto, en donde el sentido es opaco en una realidad distorcionamente perfecta en la cual todos alguna vez nos quisimos refugiar. Yo creo que es la perfección en pureza, ese territorio al que no muchos deparan, solo los que lo merecen. Solo a los que poseen segundas oportunidades, las personas que en su vida hicieron el bien.

Algunos no pertenecen a este cóncavo, sombrío y gris mundo de violencia y sufrimientos que parecen no tener fin, algunos pertenecen a dicho lozano espacio... hermoso y envidiable lugar rebosante de paz, en donde la casticidad y la ortodoxia rigen de manera incesante.



Dedicado a Mein freund (la foto de arriba). Quíén ahora pertenece a ese sitio.
Para luego ser un ángel, porque no concernia a este mundo.


Nunca me gustó decir Adios, esta vez solo diré:
Auf Wiedersehen

(L)