"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


jueves, 29 de julio de 2010

Una historia


ESCENA 1, INT/NOCHE, CASA-HABITACIÓN DE F-----.

Una habitación con luz tenue, muebles varios, posters y cuadros en las paredes [...] En la cama plaza y media se encuentra F----- un jóven [...] echado bajo las sabanas a oscuras meditando:







F----- (Voz en Off):

Esa noche, tal noche, tan esperada o mejor dicho anhelada.
Esa noche que hace años evocaba nuestros inocentes pensamientos.
Esos pensamientos de pasión y confusión que le describían de un costado al otro.
Esas noches de conversaciones infinitas cuando solo eramos niños de 15 años.

Unos minusculos adolescentes que se diferenciaban de una gran masa aburrida y opaca.
Unos minusculos adolescentes que al sentirse acompañados el uno del otro sintieron cosas entre ellos, cosas que no se explicaban.
Uno de esos adolescentes sintió miedo... miedo a las adversidades, miedo a esas nuevas y completamente extrañas cosquillas que sentía cada vez que el otro se hacia presente, miedo al "que dirán", al no ser aceptados por la hipócrita sociedad por ser como son, miedo... que fue determinante.

Apesar del sufrimiento mutuo, estos minusculos adolescentes se distanciaron.
Todo fue como un singular film de amores que jamas funcionan porque no corresponden del todo...

Como no recordar esas noches de pensamientos sin cesar.
Esas noches de sueños intensos que tenía uno del otro.
Esas noches de querer tenerle cerca, de querer sentir su piel en contacto con la de uno.
Esas noches de creer que todo era tan perfecto pero tan difícil a la vez.

---

Y ahora existe la noche en que concretamos todo de una vez.
Esa noche luego de tantos cientos de días, de tantos otoños, inviernos, primaveras y veranos.
Después de tantas parejas
Después de tantas experiencias
Después de tantas nuevas responsabilidades
Después de dejar de creer en los cuentos perfectos

Después de ya haber olvidado el temor..
Aquella particular noche tuvimos la oportunidad
y no la perdimos
fue completado lo incompleto,

lo que nunca había ocurrido.

Te lo esperabas?, en el fondo sabíamos la respuesta...

Quizás si uno de ellos no hubiese sentido miedo.
Quizás si uno de ellos no hubiese cambiado al otro tan rápido.
Quizás si alguno de ellos hubiese intentado hacer las cosas distintas.
Todo habría sido desde entonces diferente a como es hoy en día.
se agradece, o no agradece al destino?
dejemoslo en una eterna pregunta


de tal forma jamás olvidaremos ningún capitulo,


de nuestra historia de pelicula.






ESCENA 2, INT/NOCHE, CASA-HABITACIÓN DE F-----.

F----- con expresión de cansancio y sueño estira su brazo torpemente hacia el velador en donde deja sus anteojos y apaga la luz de una pequeña lámpara verde que se encontraba en la orilla [...]






miércoles, 28 de julio de 2010

¿Te Atreves?


Divagación desolada en busca de deleitosos rumbos,
La astuta Rue Rivoli abre sus brazos,
desde Mahler hasta la Concorde.

Seducción erótica de la cornea a manos del Louvre,
contemplación encantada por el descaro de D'Orsay.
El sensual galanteo del Palais Assemblée nationale,
al más puro estilo Bourbon.

Con la libido al borde, la lascivia despótica.

La composición atrevida de le Champs Elysées,
y el voluptuoso trocadero doblando hacia la izquierda al distrito XVI...
El orgasmo perfecto en empírea ofrenda

Un desfile de lo más glamouroso.
En un lujurioso acto digno de un adicto al placer,
un pecado tal del que jamás tendríamos perdon alguno.


Dios nos Salve

Intenta llegar con vida hasta le avenue Gustave Eiffel sin mirar atrás.