"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


jueves, 19 de agosto de 2010

Mon Amour

Mi amada favorita
Acogeme con tus deseosos brazos,
por favor no haz de dejarme libre,
no haz de liberar a alguien que no sabe lo que hace,
hazme caer en el laberinto de tu profundidad
y no dejes a esta pobre alma gustosa de inspiración.

Mi preciada musa no sueltes mi mano,
que la extinción jamas sea participe tuya,
se invencible por sobre toda moral,
por sobre toda paranoia... que abunda en mis pensamientos insaciables.

La calidez de tu composición es la que me hace mantener la inocente mano alzada
acogeme, no asientas al delirio, no asientas a que exprese vanalidades.
Permiteme caer en tu abismo de verdad
y no intentes soltarme por más que debas hacerlo
ya que aqui no existen reglas,
solo el tiempo es el que nos derrota.
No evapores la calidez que otorga mi mano,
si no que hazla cautiva de la tuya.

Dominame, explotame y luego despreciame,
como es tu indiferencia por naturaleza.
Pero dame más, no me hagas delirar en los sentidos,
si no cubreme, cobijame, hazme prisionero
y abrigame en tus ansias de sinceridad
dame la verdad, dame la visión,
hazme creer que solo soy un simple mortal que requiere de ti.

Santa amada no te consumas sin consuelos,
no desaparescas sin dar explicaciones,
no me hagas perder la razón una y otra vez de nuevo,
mientras tu ardor recaiga sobre la mano de este ingenuo lo mantendrás sumido en su espacialidad perfecta, para continuar sobreviviendo.
para huír de la monotonía y hacerme complice de tus fantasías.
intoxicandome de tu ilusión y desfalleciendome en ella.


1 comentario:

Alberto Cecereu dijo...

Interesante, ciertos versos son poderosos. Sin embargo le falta pulir o revisar cosas.
Buen camino!
Poesía en las venas!