"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


sábado, 14 de agosto de 2010

Distorsión (Ficción)

De noche la motivación toma vida propia.
Esas anheladas veladas de juntaciones con otras personas similares a ti. Personas que son particulares desde la cabeza hasta los pies, vistiendo coloridas y llamativas ropas, accesorios provocativos y seductores, entre agujeros aleopardados hasta cebra en las partes más íntimas.
Combinaciones que cualquiera no se atrevería.
Uno de ellos ofrece su preciada morada para hacerla partícipe de cantidades de rituales que nos describen:

Comenzando por alcohol en diversas variaciones, un manojo de monedas nos brindan milagros.
Solo es una leve previa antes de nuestra santa amiga María Scan. Siempre, pero siempre nuestra querida e inocente alcanza para todos, de una u otra forma.

Entre habladurías de distinta índole con gran sentido y profundidad para nosotros que estamos incertos en tal esquisito trance. Pero con poco sentido para la persona que no aprecia la fuente de la verdad.. que está ante nuestros ojos pero que no nos damos cuenta en la sobriedad. Ese es nuestro pecado más común.

Caminamos pero con nuestros sentidos totalmente atentos, nos dirijimos a los juegos de niños más cercanos para degustarnos con la brisa que conlleva el acto de columpiarse y disfrutar como los pequeños niños que somos.. Sonriendo por el simple hecho de sentir lentamente la nicotina entrando y expandiendose por nuestras cavidades... que magnifique dirían nuestros grandes ídolos.

Entre uno y más cigarrettes vuelta al dulce hogar para probar una segunda ronda de alcohol pero con sabor a jugo. Ahora sí que en cantidades que no nos importan.
"- Y las pastillas" alguien pregunta. Dosis de pastillas antidepresivas, tomate todas las que puedas para luego sentir un efecto energizante especial acorde.
Este "estado" sin nombre llena la habitación de calor... y el placer más sutil se apodera de nosotros entre nosotros.
Sobre la cama, o sobre los sillones, o en el piso, o en la mesa de Pool, todo sitio desea intervenir.

Música sexy, música para drogarse, música para reír, para saltar, para besarse... inhunda el ambiente, entre la pequeña multitud de estupidos que se ríen por el movimiento de las luces y recuerdan sucesos de sus difusas, sufridas pero divertidas vidas.

No te preocupes si alguien pide exclamando un pequeño pedazo de titanio mientras otro le facilita una aguja. Es que desea una nueva perforación a la vista de sus incondicionales compañeros.

No te preocupes si alguien desaparece inoportunamente... su sangre alcanza para todos.
Lo único desafortunado es que preciado cuchillo cartonero pasa a tener otro dueño, que importa... total sabes que tienes otro artefacto cortopunzante a mano, porsiacaso.
Sangre sin sabor, con sabor, sangre dulce, solo es un poco de la codisiada roja que esparses por el paladar.

Más y más nicotina, infaltable por su elegancia al propagarse, por su innolvidable sensación.
"- ¿Quedan pastillas?".
Caminar por entre filtros, botellas de vodka, ron, tequila, pisco con tapitas bautizadas, la gente grita expresandose a todo volúmen, expresan toda su disconformidad interior...
Cuidado que en un rincón algunos gimen, asi que no les interumpas. Al otro rincón uno amurrado o enojado, dejalo solo. A su costado uno imposibilitado de levantarse que quiere aún más.
El traspaso de humo de una boca a otra es espléndido, lenguas que chocan deslizandose, que importa quién sea, que importa si es con tu mismo ----, el placer es el mismo... o mejor.

Alguien se desmaya, o alguien vomita, o cae en interminables llantos...le ayudas pero le mencionas: "- tranquilo que nuestra tranquila y relajada junta continua", porque es la distorsión pura, la distorsión que nos describe, "- descuida..."
"- Yo estoy contigo y seguiremos disfrutando", de tal esperado día al final de cada semana, antes de volver con la aburrida rutina cotidiana y cuadrada, es nuestro escape de la realidad... entiendelo.

Bajo la luz de la luna en compañia de nuestras especiales constelaciones que llevan nuestros nombres.



.Quién podría vivir así.

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