"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


domingo, 13 de febrero de 2011

Una mañana de Febrero

Buenas Tardes Queridos visitantes

Hoy he amanecido con una inspiración disoluta. Extrañaba esas amanecidas en donde mi única motivación para querer despertar completamente era expresar algunas de las palabras que sobrevolaban por mi mente, inquietandola del poder dormitar.

Más rato sacaré a Paco hacia los bosques, los cuales quedan detrás de mi humilde hogar curaumino, finiquitando así mi fuente de inspiración con aire puro fuera de la contaminación del hombre humano, como rematando tal exquisita amanecida de hace breves instantes atrás.

He estado bastante preocupado por el asunto universitario, pero sé que debo llamar a este profesor cretino para solucionar todo asunto pendiente, y bien pendientes. Tan así que influyen en mi carrera universitaria y en mi año 2011 por completo.

He estado de buen animo estos días, ojalá siga así este estado anímico que generalmente desconozco en mí. Ya que febrero me causa una pena enorme y colosal, pero de a poco he aprendido que no debo vivir en cosas del pasado, que no debo permitir que dominen la esencia de este especial chico llamado Felipe, al cual nadie lo entenderá jamás. O puede que lo crean entender, pero su mente está llena de asuntos con nudos, llena de laberintos oscuros y penumbrosos con archivadores de todo tipo, los cuales están enmohecidos ya que están recónditos.

Poco a poco he dado a conocer algunos de esos documentos tan personales que hasta yo creo hacerles una especie de desconocida inconsciente. Me causa temor que me conozcan tal y como soy, ya que puedo asustar. Ya que Felipe es un ser demasiado complicado que se hace ver básico como el resto de la masa anticrítica que nos compone como sociedad, solo para poder encajar mejor. Pero si alguien se atreviese con mucha valentía a romper el cristal, para dejar pasar la luz a dichos laberintos oscuros y polvorientos, Felipe se daría a conocer tal y como es. Y me preocupa a cavalidad la reacción de los seres que me rodean.

Me preocupa mucho. Hay documentos increíbles que jamás han conocido las partículas lumínicas, que jamás han degustado la solemnidad grata de la luz solar, porque han estado bien escondidos. Ojalá sigan así, pero si llegasen a conocerse... me sentiría profundamente extraño, ya que son solo de Felipe y de nadie más. Puede que sea bueno o malo, no sé.


Mi mente les saluda Atentamente.



miércoles, 9 de febrero de 2011

Exactamente, precisamente en la manera horaria
de las constelaciones y las correspondientes alineaciones intergalacticas
es el día exacto, es el día, este es el día.

Cual es el por qué de que este día me provoca cierta nostalgia
que este día indaga en lo más profundo de mis pensamientos... avergonzándome de ser delatado por mi mismo.
Que este día me trae imágenes que recuerdo difusamente, mintiendoles y admitiendo en el acto que las recuerdo perfectamente.

Este día es uno de mis tantos lutos mentales, uno de esos tantos perfect days que nunca se olvidan.
Ya sea por lo bueno y malo, que subyaga haciéndose predominante
de cada minuto que compusieron esos días, incluso de cada segundo... de tal día.
9.-
de cuando las manecillas del reloj marcaban las 00:00 en punto
para proceder a descansar con el toque del suich penumbrando la habitación
que un gran día me esperaba
que por fin había llegado

que desgraciadamente por fin llegó.