"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".


lunes, 9 de mayo de 2011

Muchacha inocente



Lo que tu crees perfeccion baja al paradero anterior. Divisando como a través de la ventana se pierde entre las sombras penumbrosas.
Ese lindo rostro bajo un inmenso enigma sin respuestas. Ve como se pierde entre la oscura calle sin fin, como en un profundo espejismo.
Vamos atrévete! baja antes de que ascienda al cielo, con los demás querubines.
Tales mechones despeinados por sobre tus tersos parpados, que no te posibilitan dimensionar bien, que intentan esconder tu inocencia y tu carita de bebe.
Ve como a través de la ventana él sube hacia las nubes, como si perteneciese al incalculable azul plateado.
Despídete con un inofensivo pestañear, tratando de que él no se percate.
Muchacha ingenua, conociendo el mundo.
Fanática de ídolos musicales imposibles.
Encontrando a un prototipo bajo el lóbrego espectro de la noche, bajo un vulgar medio como el autobús. Contemplando ambos pantalones ajustados, ambos colores atrevidos, es uno de los tuyos...
Vamos muchacha tonta bajate del autobús, no dejes que él camine solo tenebrosa calzada.
Cogele la mano y conducele con tu casta aura de compañía, que él no camine en soledad hacia la nebulosidad de la lejanía.
Acompañale en la nube y suban juntos al descomunal cielo, junto con los demás angelitos caídos que aprecias una vez a las miles, enamorándote por las ásperas calles de la ciudad.
Es como uno de tus grandes ídolos,
mira a través de sus ropas llamativas y perforaciones en la piel ese misterio sin limites que comparas con su perdida mirada, a la cual le podrías dar un rumbo a seguir.
Tal intriga que te pone los pelos de punta en el más inocuo pensamiento. El encanto del delineador en pose con tus pestañas más tus pantalones agujereados imponiendo tu descontento contra la sociedad.
Muchacha delicada y sensible, talándose las ramas del anhelo.
Solo alivia pegar una prolongada mirada hacia él cuando la micro parte
crees que no te notó al bajar, pero no fue así.
él responde la mirada por desde la avenida mientras camina.
Tu mano sostiene tu rostro en desgano observando como él se aleja,
tus amores imposibles
con una ilusion rota
con matices de esperanzas
ya que ambas abatidas miradas se juntan, como formando un cielo juntos
hasta que el vil autobus se pierde con la distancia
perdiendose el rastro entre ambos,
entre los ingenuos ambos; sofocados en una mustia pero irremediable situación.

Así es la vida y tal vez algún día sus caminos vuelvan a cruzarse, naciendo una segunda oportunidad de hacer las cosas bien o simplemente volver a hacer las cosas mal, es corto el momento para actuar... uno de ellos deberá rápidamente atinar a hablarle al otro, si no es que ya la sola reacción de sorpresa pueda jugar en contra al mismo deseo que la evocó. Solo unos pasos de distancia entre la multitud ya bastarán para perder toda oportunidad, será en solo segundos, tan solo milésimas de segundo...
Que la perplejidad en el acto sintonice una conexión de quietud, esta sería la única esperanza, la única salvación de que los sentidos alcancen el raciocinio y acaben con el trance, no hay salida, no hay terceras oportunidades.








L.M


No hay comentarios: